1. Chequeo médico

Porque tu cuerpo lo requiere y aunque no te duela nada, visita a tu médico por lo menos una vez año y realízate un chequeo general. Ojos, corazón, pulmones, sangre, dentadura, presión… ¡todo! Aprovecha tu seguro, los paquetes de salud pública o ve con un particular —aunque será más caro—. Tal vez perderás un día entero, pero tu salud lo vale.

2. Veterinario

¡Tranquilo, no hablamos de ti, sino de tu mascota! Si realmente la quieres, cuídala. Al igual que los seres humanos, pueden sufrir varios padecimientos —moquillo, presión alta, obesidad, tumores, entre otros—, por eso llévala al veterinario, procura tener todas sus vacunas en regla y disfrútense por más tiempo.

3. Drena el calentador

En realidad el drenado debe realizarse cada 6 meses, pero con una está bien. ¿Por qué hacerlo? Sencillo, así eliminarás minerales que podrían corroer la tubería y romperla. Incluso le hará bien a tu piel —no todos los contaminantes se quedan en el filtro— si es que la tienes delicada o varios agentes contenidos en el agua la dañan.

4. Sustituye pilas

Parecen un artículo del pasado, a pesar de eso, las pilas siguen presentes en nuestra vida cotidiana. Controles, detectores de humo, linternas y hasta algunos teléfonos fijos aún requieren pilas. Cámbialas mínimo una vez al año, así evitarás pasar malos momentos, o mejor aún, compra un paquete de baterías para siempre tener un par a la mano.

5. Limpia la alfombra

Olvídate de las alergias provocadas por el polvo y ácaros. Si lo haces de manera constante, aspirar será más que suficiente, pero si de plano tu alfombra de beige ya no tiene nada, humedécela con limpiador y un cepillo de cerdas gruesas, sí, será tardado, pero valdrá la pena el esfuerzo; recuerda hacerlo por segmentos.

6. Depura el armario

Absolutamente todos deberían hacer esta depuración. La técnica más simple para depurar es la siguiente: pon los ganchos de cada prenda mirando hacia el frente, y conforme las uses, voltea su posición. Al final del año, simplemente deshecha la ropa que permanezca en la misma posición del inicio. Sencillo, ¿no te parece?

 7. Mantenimiento

Hay aparatos que necesitan cierto cuidado periódico para seguir funcionando como nuevos más tiempo, por eso, engrasa las bisagras de las puertas, ajusta los tornillos flojos, pinta las cosas oxidadas y vive sin la preocupación de que una repisa caiga sobre tu cabeza. Solo te quitarán un día a lo mucho todos esos imperfectos.

8. Depura tu compu

La tecnología también necesita limpieza, por eso, elimina cualquier cantidad de archivos que no utilizarás más: fotos mal tomadas, tareas de la universidad, archivos del trabajo —los cuales no deberían figurar en tu escritorio—, etc. Incluso puedes respaldar la información útil en un disco duro para dejar tu computadora tan potente como avión.

9. Recubrimientos

El viento y el sol desgastan cualquier construcción, lo malo es que se nota en temporada de lluvias, cuando las goteras se manifiestan al por mayor y no puedes hacer nada, solo esperar… Por eso, impermeabiliza en temporadas por la tarde, así no te agotarás tanto. ¡Hola, hogar protegido!

10. Chequeo de llantas

La seguridad también es muy importante, por eso revisa las llantas de tu auto, deben estar bien alineadas para darte una mejor experiencia al volante en tus trayectos diarios, y si de plano están casi lisas, mejor cámbialas —su tiempo de vida útil es de 3 a 4 años—.